Hace un tiempo cuando sentía que
el mundo se me había derrumbado encima me tope de nuevo con la maravillosa obra
de Miguel de Cervantes llamada “Don Quijote de la Mancha”, la historia ya la conocerán
la mayoría (y si no la conocen recomiendo 100% leer ese libro). Lo había leído hace
mucho tiempo y en su momento no lo había entendido evidentemente, pero esta vez
todo fue diferente.
Iba por las primeras páginas cuando leo uno de los mejores párrafos
del libro, redactado con una gracia como pocos, increíble que con tas pocas
palabras Miguel de Cervantes haya despertado tanto en mí. El párrafo dice:
“…Y así, sin dar parte a persona
alguna de su intención, y sin que nadie le viese, una mañana, antes del día,
que era uno de los calurosos del mes de Julio, se armó de todas sus armas, subió
sobre Rocinante, puesta su mal compuesta celada, embrazo su adarga, tomo su
lanza, y, por la puerta falsa de un corral, salió al campo con grandísimo contento
y alborozo de ver con cuanta facilidad había dado principio a su buen deseo…”
Y así como dice este loco Don Quijote, el hacerlo es fácil,
solo hay que tomar la decisión (poder que es solamente de uno) y que sea algo
que querés hacer. Una vez tomada la decisión las cosas se van dando, quizás lleva
tiempo, pero en ese tiempo se van venciendo los miedos que te hacen estar cada
vez más seguro de la decisión tomada. Adelante solo quedaran las futuras
aventuras.
No puedo evitar sonreír cuando leo ese párrafo…


me gusta =)
ResponderEliminarLeí los dos recientes. Muy bueno!
ResponderEliminarEn algún momento retomaré el mío, por ahora tranqui jaja.